La asistencia geriátrica tiene una definición clásica dentro de la Geriatría. Es el conjunto de niveles asistenciales, hospitalarios y extrahospitalarios, que desde los puntos de vista sanitario y social están destinados a prestar una atención interdisciplinar, integrada en todos sus elementos e integral en todos sus aspectos, para garantizar la calidad de vida de los ancianos que viven en un sector asistencial.
Este hecho pone en debate la importancia del cuidado de los ancianos, dentro de su propio hogar; donde tengan el afecto de estar rodeados de las cosas que más quieren al tiempo que se les garantiza la visita de un a domicilio, para atender el estado de sus salud.
Características de un médico a domicilio
La asistencia al anciano debe estar, en primer lugar, integrada. Esto supone que debe estar incluida en el sistema sanitario general evitando marginación en el uso de recursos. Debe ser asimismo integral, recogiendo todos los aspectos médicos, funcionales, psíquicos y sociales que intervienen directamente en el estado de salud del anciano. Tiene relación por tanto con aspectos no estrictamente clínicos como son los recursos sociales, las pensiones de jubilación, las plazas residenciales, etc…
De esta forma garantizar, una atención de cabecera de un médico a domicilio, puede dar como resultado un correcto seguimiento de las necesidades del adulto mayor, y del trato que recibe el mismo de su entrono más inmediato.
Recordemos que al ser el médico a domicilio, quien hace un seguimiento del paciente, puede detectar cualquier cambio desfavorable para el mismo y dar cuenta a las autoridades correspondientes.
De este modo se contribuye notablemente a mejorar la calidad de vida de las personas mayores, que en muchos casos son abandonaos y descuidados por sus familias.
Que los estados garanticen la cobertura económica del médico a domicilio, puede dar a las familias el respaldo e incentivo que se necesitan para emprender el cuidado dedicado de sus mayores.